Thursday, February 21, 2008

Lean esto, no lo escribi yo.....

Han visto como se "dibujan" ellas mismas en sus perfiles de Internet? Tienen fotos con sus amigos, sus perros, sus sobrinos, su paseo a la playa, su amiga fea, su amiga bonita, fotos de cuando eran niñas, fotos con disfrazes, y la lista sigue......Ellas se idealizan. Tienen mucha imaginación, y además...NO TIENEN REPARO EN USARLA...ya sea para el bien...o para el mal.
Esa misma fuerza que te acercó a ella, esa misma fuerza que te hizo pensar: "¡Esta es la mía!", la puden usar en TU contra. En sus hi5 o facebooks, ellas dicen cosas como que "un día vino una estrella y las dejó perdidas en la Tierra", o dicen que hablan con la luna, o no se si te has fijado que no les da verguenza poner una foto de Hello Kitty y poner el "comment" de la foto: ESA SOY YO. En la parte donde tienes que poner tu país...a una respuesta tan simple como: Panamá, Colombia, etc...ellas son capaces de poner cosas como: "En el cometa de mi corazón". Delirante ¿verdad?Así son: La ternura y la ira juntas. Te invito a que visites los perfiles de tus amigas y lejos de buscar unicamente las fotos de traje de baño, trates de fijarte en esos detalles. Al "enemigo" (y nótese que está entre comillas), se le vence conociéndolo. En resumen, el objetivo de este post es el de sensibilizarnos un poco. NO de imitarlas, pero SI de conocerlas un poquito mejor. Los dejo con una reflexión de una mujer literariamente efectiva que descubrí en Internet. Por cierto, el blog, que además es BUENISIMO, se llama nada más ni nada menos que "Desde mi ventana" (ven a lo que me refiero, jejeje). En fin, sin más preámbulo, el texo que les decía:
"De un tiempo a esta parte, y en gran medida debido a mis expediciones por la blogosfera, me estoy dando cuenta de algo que ya había constatado alguna que otra vez, pero que, solidaria al fin y al cabo con mi género, me resistía a reconocer abiertamente: las mujeres somos, de lejos, más malas personas, más egoístas y mucho más manipuladoras que los hombres. Supongo que reconocer algo así implica meter en el mismo saco a auténticas arpías sin corazón, a almas de Dios que en su vida harán daño a nadie, y hasta incluso meterme a mí misma, pero me arriesgo a hacerlo. Porque hasta la mujer más dulce e inofensiva, si las circunstancias acompañan, se convertirá en una sabandija si descubre el irresistible vértigo y la borrachera del poder de tener a un hombre en sus manos. Una mujer despechada, traicionada, o sencillamente desenamorada será capaz, sin que le tiemble el pulso y sin que el hombre vea lo que se le viene encima, de traerlo y llevarlo, marearlo con una cosa y su opuesta, para terminar por estrujarlo, desmenuzarlo y barrer las mondas cuando se haya cansado de tenerle cerca. Y si se tercia, volver a por él, encandilarlo de nuevo y triturarlo otra vez, sin pestañear. A veces da un poco de miedo ser mujer.


autora: "http://desdemiventanaversiondospuntocero.blogspot.com

pd: despues dicen que yo soy el unico que piensa de esta forma.....

Friday, February 15, 2008

"dejar pasar las cosas"

hola, buen dia a todos, en realidad no tenia ganas de escribir pero estuve leyendo algo de Cohelo y me gusto tanto que lo voy a publicar aqui.

"Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.

¿Terminó tu trabajo? ¿Se acabó tu relación? ¿Ya no vives más en esa casa? ¿Debes irte de viaje? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente "revolcándote" en los porqués, en devolver el cassette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos porqué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros.

Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente...

El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú... Suelta el resentimiento. El prender "tu televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte lentalmente, envenenarte y amargarte.

La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿Posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿Necesidad de aclaraciones?, ¿Palabras que no se dijeron?, ¿Silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.
Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida.
Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.
Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, porque te repito: nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Pero cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate.
Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. ¡Esa es la vida!”
Paulo Cohelo, 2002
pd: no soy fan de Cohelo, pero tiene mucha razon......